De Cultores

Entrevista

Elisabeth Checa: la gran osadía

Elizabeth Checa es la gran mujer del vino argentino. Escritora y pionera en la crítica gastronómica, sigue tan activa como siempre viajando y contando sus experiencias en radio, televisión y revistas.
Escribe sobre vinos y gastronomía hace décadas, y siempre con un estilo único y osado. Recorrió el mundo y probó platos y copas de un sinfín de terruños. Se transformó en referente diciendo lo que piensa y hablando del vino con un lenguaje humano, liso y llano. Radio, televisión, diarios, revistas; no hay medio que no haya disfrutado de las opiniones de... “la Checa”.

-¿Desde cuándo sentís un atractivo especial por los vinos y la gastronomía?
Desde que empecé a viajar a los 20 años; a probar, oler y apreciar. Cada ciudad tiene un sabor, climas, perfumes. Viví en muchos lugares del mundo: París, Helsinki, Mumbai, Argel, Lima… Cada plato tiene su historia; todos tienen una detrás.

-¿Qué es lo que más te seduce de los vinos y las comidas?
Justamente toda la historia que hay detrás de un plato y un vino. Se perciben no solo sabores, sino cambios económicos, históricos, políticos, modas, tendencias. En una cata vertical, eso es muy evidente. Siempre digo que el vino es más existencial que esencial; depende de las condiciones en las que se lo pruebe, algo que también es válido para los platos. Ni el mejor foie gras te arregla una comida aburrida.

-¿Qué tiene que tener un vino para ser inolvidable?
Tiene que conectarse con tus vivencias. Recuerdo, por ejemplo, el primer Sauternes probado en Suecia, en el campo, en un bosque nevado. O la Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda con los langostinos más ricos que probé en mi vida. O un rosé de Mascara, en Argel, hace siglos.

-¿Qué estilos de vinos son los que más te gustan y los que más elegís últimamente?
Elijo vinos briosos, expresivos, con buena acidez, pero que al mismo tiempo tengan cierta complejidad; que te cuenten algo. Hay un vino para cada estado de ánimo.

-¿Qué es lo que más seguís disfrutando de viajar a Mendoza?
Después de un recorrido por la viña, las empanadas recién salidas del horno de barro.

-¿Qué recomendación ineludible harías para combinar vinos y comidas?
Ni el vino debe tapar las virtudes del plato, ni el plato esconder al vino. Por ejemplo, me resulta impensable una tira de asado con Sauvignon Blanc. Pierden los dos.

-¿Qué cosas de este mundo te siguen inspirando para trabajar en la radio, en las guías y como periodista?
La literatura, los viajes, los amigos.

-¿Qué opinión tenés de los vinos de Luigi Bosca y por qué?
Conozco la Bodega Luigi Bosca desde hace muchos años; admiro la sabiduría del ingeniero Alberto Arizu; cuida sus viñedos como a sus hijos. Un iluminado. Luigi Bosca fue pionero en muchas variedades: Sauvignon Blanc, Riesling, Pinot Noir. No se hablaba de esas uvas cuando aparecieron; en ese sentido, la bodega es vanguardista. Admiro la elegancia, la calidad, la permanencia en un estilo que va más allá de los estilos. Son vinos gourmet,

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