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Entrevista

Entrevista Matías Prezioso

El sommelier Matías Prezioso ha sido recientemente elegido Presidente de la Asociación Argentina de Sommelier (AAS). Apasionado de la industria y los vinos, buscará acompañar el crecimiento de la sommellierie local y llevarla a lo más alto del nivel internacional.

¿Qué es lo que te apasiona de los vinos y la sommellerie?
La pregunta es difícil ya que la respuesta debería ser “todo”. Puedo resumir esta respuesta en que es mi pasión, la única profesión a la que me he dedicado, por lo cual mi vida profesional se gestó gracias al vino y la sommellerie, y hoy casi me define como persona.

¿Qué quiere decir ser el presidente de la Asociación Argentina de Sommelier?
Significa un gran desafío, y más aún una gran responsabilidad por representar los intereses de toda una profesión que en la Argentina es joven pero muy pujante, y que ha acompañado de gran manera el crecimiento de la industria vitivinícola de los últimos 15 años.

¿Cuál es el objetivo que tenés para tu presidencia?
Creemos que la sommellerie argentina tiene un gran posicionamiento a nivel internacional, y nos parece que es buen momento de fortalecer aún más el plano local. La sommellerie es una profesión que ha crecido mucho, por lo cual hay muchas camadas nuevas de sommeliers tanto en Buenos Aires, Mendoza, así como también en plazas importantes como Rosario, Córdoba y Patagonia, por nombrar algunos. Queremos representarlos de la mejor forma ante la industria del vino y fortalecer aún más nuestra profesión. Además, el objetivo es aumentar los beneficios concretos que nuestros socios obtienen con nuevos eventos, degustaciones, seminarios, búsquedas laborales o descuentos en restaurantes.

¿Cómo es el nivel de los sommelier argentinos comparado al resto del mundo?
Muy alto. Y esto no es una declaración liviana. El nivel educativo y formación de los sommeliers locales es sin dudas uno de los mejores, por no decir el mejor, de América Latina. Las escuelas hacen un gran trabajo para ello, mientras que la AAS ha contribuido de gran manera en ese sentido con los concursos Mejor Sommelier de Argentina, así como también con traer cursos de prestigio internacional como la Court of Master Sommeliers. Sin ir más lejos, en abril de este año se realizó en Mendoza el concurso Mejor Sommelier del Mundo (por primera vez en nuestro país) y nuestra representante –Paz Levinson– obtuvo un histórico cuarto lugar, que era algo impensado para Argentina apenas unos años atrás.

¿Cuáles son las funciones de un sommelier
La raíz de la profesión se gestó en un restaurante. El sommelier es la persona encargada de encargarse de todos los detalles para que el comensal tenga una buena experiencia. Desde la selección de los vinos hasta la temperatura, servicio y atención, es un personaje clave en la experiencia gastronómica. Sin embargo, en los últimos años las funciones del sommelier se han extendido ya que la industria del vino ha entendido la importancia del rol del sommelier, siendo un intermediario y comunicador entre el productor del vino y el consumidor. Hoy vemos sommeliers que, gracias a su formación y conocimiento, ejercen la docencia, intervienen en publicaciones especializadas, trabajan en empresas de bebidas o son el embajador de marca de una bodega.

¿Qué te inspira a seguir trabajando con vinos todos los días?
Me inspira el hecho que es un negocio muy sano, donde se trata del disfrute que es un hecho no menor en la vida. Además, la gente que trabaja en la industria tiene –o desarrolla con el tiempo– una sensibilidad especial al escuchar las historias detrás de cada productor de uva, o al escuchar a cada enólogo cuidar su vino como su propia vida. La industria tiene su complejidad, pero al final del día todos hacemos lo que nos gusta.

¿Qué opinás de los vinos de Luigi Bosca?
Luigi Bosca es una referencia indiscutida de calidad para el vino argentino. Fue una bodega pionera en la venta de vinos de alta gama y botellas numeradas, en épocas en donde pocos se animaban a hacerlo. Hoy no sorprende pensar en un vino argentino de calidad y a un precio considerable, pero hace algunas décadas atrás bodegas como Luigi Bosca se encargaban de iniciar este camino que hoy estamos disfrutando. Además, la familia Arizu siempre apoyó la profesión del sommelier y a la AAS. Y eso es algo que todos valoramos mucho.

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