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¿Por qué probar el Pinot Noir?

La variedad con la que se elaboran muchas de las etiquetas más famosas del Viejo Mundo seduce a todos los amantes del vino. En nuestro país, el Valle de Uco da ejemplares de gran fineza, elegancia y personalidad.

El Pinot Noir está cada vez más de moda. Esta cepa de origen francés, más precisamente del famoso terruño de la Borgoña, es la columna vertebral de muchas de las etiquetas más prestigiosas de Europa. Y si bien aún no es un cepaje muy popular en nuestro continente, lo cierto es que está ganando muchos adeptos, no solo en la Argentina, sino también en todo el Nuevo Mundo vitivinícola.
Esta variedad siempre fue especial y distinguida; en primer lugar, porque es la base (junto con el Chardonnay) del vino más famoso del mundo: el champagne. Pero además, es tan complicada de vinificar para los enólogos, quienes la llaman “la caprichosa”, como irremediablemente seductora para todos los consumidores.
El Pinot Noir se siente a gusto en terruños fríos, en los que modera su rápido ciclo de madurez y lo extiende hasta marzo o abril para alcanzar más volumen y frutosidad. Es por eso que fuera de Francia se obtienen excelentes ejemplares en ciertas zonas de California, como Oregon o Sonoma, en algunos valles chilenos, como Casablanca y Limary, y en las zonas más frescas de la Argentina, principalmente el Valle de Uco, en Mendoza.

ST: ¿Por qué probar esta variedad?
-Es la cepa tinta de menor cuerpo, pero, paradójicamente, es la uva de la que todo el mundo se enamora. Los ejemplares elaborados a partir de esta variedad son delicados y sugestivos, seducen tanto a conocedores como a quienes recién se inician en el fascinante mundo del vino.
-Tiene un color rojo pálido medio amarronado que es parte de su tipicidad. A simple vista, en esos tonos suaves comienza a expresar su particular identidad.
-Sus aromas muchas veces no son definidos, pero se abren en un amplio abanico que incluye notas florales, frutales (frambuesa, cereza, mora o ciruela) y a veces minerales. La crianza en roble de sus varietales permite percibir higos, vainilla y ciertos tostados.
-En el paladar, más allá de su identidad afrutada y liviana, suma una textura aterciopelada, una acidez que le aporta vivacidad, taninos dulces y un cuerpo liviano, sin asperezas de ningún tipo.
-Con respecto al maridaje, es ideal para acompañar pescados grasos, como el atún o el salmón, y carnes magras no muy condimentadas. También es muy bueno para combinar con quesos más elegantes que sabrosos. Tanto el contraste entre lo graso de un plato y lo liviano de este tinto como la alquimia entre distintos sabores delicados son dos experiencias gastronómicas que vale la pena probar.
-Los vinos de esta variedad se pueden disfrutar durante todo el año ya que, si bien los tintos acompañan inmejorablemente el frío, el Pinot Noir en particular se puede beber a una temperatura un poco más baja en primavera y verano.
-En Mendoza, el Valle de Uco es el terruño preferido de esta cepa caprichosa. Dos años atrás, Bodega Luigi Bosca lanzó al mercado la etiqueta Luigi Bosca Grand Pinot Noir La Consulta, proveniente de esta zona privilegiada. Sus aromas recuerdan a cerezas oscuras, moras, frutillas y ciruelas rojas, que se repiten en el paladar. En boca se presenta redondo, con una acidez equilibrada que le otorga frescura y un final largo con notas de frutas frescas. La presencia sutil de taninos dulces y maduros, más el aporte de su paso por madera, termina de complejizar este gran ejemplar.

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